Tema sensible y complicado si los hay. Para algunos es solo el nombre de un bar donde conseguir mesa es más complicado que conseguir novio. Pero para nosotras, esa palabra significa mucho más.
Una es la reina de la mentira cuando un hombre le pregunta: ¿ya vas a acabar?, pero entre nosotras, sabemos que llegar a ese punto no es nada fácil. En una charla de amigas, cuando se llega al tópico del sexo, todas se recorren con la mirada, buscando alguna aliada que le de confianza para preguntar: Chicas, ¿alguna tuvo ya un orgasmo? Y ahí el silencio se hace presente (no por mucho tiempo, no nos olvidemos que somos minas), hasta que la primer valiente se anima y cuenta que nunca lo tuvo. A partir de ese momento, todas nos relajamos, respiramos profundo, y nos damos cuenta que no somos las únicas anormales en el universo que nunca tuvieron un orgasmo.
Ahora la pregunta del millón es la siguiente: ¿Cómo corno nos damos cuenta si tuvimos un orgasmo? Cuando le preguntas a esas mujeres que parecen taaaaaaaan experimentadas, siempre vas a tener la misma respuesta: “cuando lo tengas, te vas a dar cuenta”. ¿PERO CÓMO SE HACE PARA TENER UNO?
Algunos dicen que para lograrlo, tenemos que estar relajadas, sin pensar en nada, con la mente totalmente desconectada del cuerpo. Claro, como si fuera tan fácil. ¿Me van a decir que no piensan: lo estaré haciendo bien, se me verá muy gorda desde ahí, ¡mis piernas no dan más!? Otros también dicen que nos tenemos que soltar, o sea, que dejemos salir a nuestra perra interior (grrr).
También está el famoso FINGIDO. Si hombres, acéptenlo, hay mujeres que fingen. ¿Por qué? Porque de ustedes no lograr que la mujer tenga un orgasmo, su ego machista se les caería al suelo, y lo difícil que es cuando actúan bajo la presión de saber que no logran llevar a su chica al clímax. Así que entiéndalo, es por su propio bien.
Por lo pronto, mujeres, lo único que se me ocurre, es que sigamos el consejo de una amiga que una vez me dijo: “¡hasta que no lo tengas, no pares!”.