Touch & go

Los hombres no saben mantener un garche, y esto es una realidad.
Previo al suceso, no paran de cortejarnos, de llenarnos de piropos y cumplidos, de hacernos parecer todo salido de un cuento de hadas, y cuando ya cansadas (o deseosas) decidimos concretar el hecho, la situación cambia.
Dejan de hablarnos, se tornan fríos como el hielo, y hasta hacen que no nos conocen. Quizá tienen miedo de que si siguen hablándonos como lo venían haciendo, nosotras caigamos enamoradas a sus pies, rogándoles por su amor. Pero vamos muchachos, si los dos sabemos que eso fue pura y exclusivamente, una liberación de hormonas que tanto esperaban salir.
Sépanlo hombres, para conservar bien un “garche”, hay que mantener las cosas siempre en una temperatura tibia, por que pasar del super hot a la ley seca, no es nada recomendable. Si las reglas del juego están claras para los dos desde un principio, no hay necesidad de cortarle el chorro a la manguera, y ponerle un fin innecesario a esos encuentros cuasi clandestinos de entretenimiento sano.
¿Acaso ustedes pueden entretenerse con cuanta chica quieran sin compromisos y nosotras no? ¿Por qué? Nosotras tenemos tantas necesidades como ustedes. Es cierto que pájaro que comió voló, pero después vuelve a tener hambre, y ¿no es mejor comer en un plato donde ya saben lo que les gusta?
Y nosotras, mientras estemos en la larga búsqueda de nuestro príncipe azul, ¿qué les parece si jugamos un poco con la paleta de colores?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

es tan cierto!!!

Nat dijo...

Es totalmente cierto! me siento tan pero tan identificada.
Muy bueno el blog! espero futuras actualizaciones!
Besotes

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